José Luis Rodríguez Zapatero y su equipo disfrutan de un enorme poder en el PSOE actual. Probablemente ejercen el mayor control sobre el partido desde la llegada de la democracia. Hoy, nos encontramos con un 37 Congreso del PSOE que aprueba por unanimidad (100%) la gestión de la Comisión Ejecutiva en el período 2004-2008, con el talentoso José Blanco a la cabeza.La llegada de Zapatero a la secretaría general del PSOE supuso el ascenso a la cúpula del partido de toda una nueva clase política, joven, profundamente posmaterialista. En el 35 Congreso del PSOE tuvo lugar un brusco y muy atrevido cambio en la dirección del partido: se jubilaba a los 55 años a toda una generación de sólidos dirigentes socialistas, configurándose una ejecutiva repleta de caras nuevas en la que Zapatero no tuvo el detalle de incluir a los seguidores de los otros candidatos (Matilde Fernández, José Bono y Rosa Díez) ni a ninguno de los anteriores dirigentes.
Las virtudes de Zapatero son muchas. La concepción de la política como una forma de cambiar efectivamente las cosas y la concepción del cambio jurídico como algo imprescindible para impulsar un deseable cambio social son elementos clave de la lógica de la gestión gubernamental de Zapatero. La modificación del Código Civil para permitir el matrimonio entre personas del mismo sexo, la agilización del divorcio, la ley de dependencia o la implantación de la asignatura de Educación para la Ciudadanía han situado a España a la cabeza en políticas de progreso social, un lugar que nunca antes había ocupado. La España de Zapatero ha sorprendido al mundo y a muchos nos ha hecho sentirnos orgullosos de este país, convertido a ojos del mundo en una especie de Holanda del sur.
Sin embargo, el estilo de política del PSOE de Zapatero nada tiene que ver con ese estilo culto, intelectual y sanamente afrancesado del PSOE de Felipe González. La mediocridad es la nota predominante en la dirección socialista actual. La defensa de los argumentos propios ha sido casi totalmente sustituida por la crítica a las posiciones del contrario, y las 'cosas de la política' han prevalecido y prevalecen demasiado a menudo sobre la 'política de las cosas'. El peso político y la solidez de Zapatero, y por encima de admiraciones varias, se han revelado realmente escasos en el ámbito internacional. Al mismo tiempo, la demagogia y la constante crítica a quien legítima y necesariamente ha de hacerla, es decir, a la oposición, han llevado al PSOE a cultivar las malas artes de la política y a tener una responsabilidad no pequeña en el tono bronco de la pasada legislatura.
Por otro lado, los avances sociales han hecho olvidar a Zapatero que, además de la igualdad social, la socialdemocracia tiene el irrenunciable objetivo de lograr la igualdad económica, o de dar pasos al menos en esa dirección, como si la igualdad fuera el valor de un límite matemático, inalcanzable pero deseable. Nada se ha hecho en el ámbito fiscal, y las nuevas ayudas (2.500 euros por hijo y el 'descuento' de 400 euros en el IRPF) que, es cierto, implican un engordamiento de las exigencias al Estado, son insultantemente iguales para todos, para la pobre familia de un barrio de la periferia de Madrid y para una familia bien posicionada del barrio de Salamanca. Y, además de todo esto, Zapatero ha olvidado por momentos que es el Presidente de todos, y que antes que a la lucha partidista se debe a los ciudadanos. No es honesto ocultar una realidad incómoda porque eso pueda dañar los intereses políticos propios y dar argumentos al oponente.
Carme Chacón, Leire Pajín y Eduardo Madina se configuran como el seguro relevo de los actuales máximos dirigentes del PSOE, ya que, visto lo visto, la política española ha vuelto a recortar diez años la edad de jubilación de la clase política. Son inteligentes y tienen talento. Tengo la esperanza de que con ellos el PSOE de la demagogia y del amiguismo dé paso a un PSOE culto y socialdemócrata, donde prime el talento, sin renunciar por ello a las indudables virtudes del modelo Zapatero.
7 comentarios:
Hola Hola!!
Soy el primero en publicar en este blog, ji ji ji.
Bueno, empecemos por lo más evidente: Zapatero ha conseguido un partido de gobierno, moderno, que conecta con la gente y además nadie se lo discute, el 98% de apoyo es el ejemplo más claro.
También es evidente que en la dirección socialista ha habitado lo mediocre frente a lo pedagógico. Cada vez que sale Pepiño Blanco con un micrófono es para temblar. Aunque siempre me han gustado otro tipo de personas como Trinidad Jiménez, o incluso creo que Leire Pajín puede ser una buena nº3.
Y hago ahora este pronóstico: No creo que ZP se presente de nuevo en 2012, por lo que ya está preparando su equipo para su sustitución.
Otro hecho que quiero apuntar es la astucia que tiene Zapatero para salir vivo de todas, creo que pocos políticos pueden decir lo mismo. Ganó en el famoso 35 congreso, hizo una oposición bastante mediocre en la 2º legislatura de Aznar pero ganó las elecciones de 2004, se enfrentó a un proceso de paz que le pudo costar el gobierno, pero volvió a ganar las elecciones de 2008.
Y ya no hablemos de los pactos para conseguir que saliese el Estatuto de Autonomía catalán adelante, hoy con Más, mañana con Maragall y pasado mañana con Montilla.
Bueno, a grandes rasgos esta es mi opinión (¿liberal?) de este PSOE y de este Zapatero. Que lo disfruten.
Un saludo.
Hola Borja,
quería comentarte que ¿un politólogo debe posicionarse?. No se si te acordarás de esa pregunta que me hiciste. pero bromas a parte.
Entiendo que, marques aquellas cuestiones que admiras de Zapatero pero tanto como decir que ha incluído a gente que tiene valores postmaterialistas...
pero sobre todo me llama la atención que digas que Zapatero a apostado por la el ámbito social. Es cierto, que Zapatero si ha tomado medidas que miran hacia el futuro como si has nombrado pero no creo yo que haya que decir que son medidas justas socialmente ya que está muy bien esas medidas pero a nivel de economía por ejemplo es un desastre. Aprobar una ley sin contar con aquellas provincias o Comunidades que tienen un sistema fiscal distinto es una falta de respeto. Pero sobre todo porque además de comerse esas medidas el superavit no han solucionado la economía domestica. O incluso que no llame crisis utilizando eufemismos y acuse de catastrofismo cuando todo el mundo - no solo los partidos políticos- lo llama crisis. Será estrategia electoral pero en mi opinión, falta al respeto a la ciudadanía.
Tampoco puede decirse cuando ha apostado por esas medidas tan duras de la Unión Europea ¿o es que no nos acordamos ya? Si eso son medidas sociales... apaga y vamonos.
Creo que hablas de la socialdemocracia como "bucar la igualdad económica" pero no es así. Alberto de la PEña, la definió como igualdad de busqueda de oportunidades no de resultados. Es decir, la actitud de una izquierda muy derechizada o una derecha algo izquierdista.
Eso es lo que supone la izquierda socialista que defiendes dando un caos parecido al inglés. Donde la izquierda es izquierda porque queda en ese lugar al compararlo con el oponente, no porque haga politicas de izquierdas.
Y con respecto al comentario que hay a este post. Decir, que no se si es tanto que Zapatero ha conseguido un partido de gobierno o más bien que Rajoy se lo ha dejado en bandeja para que sea el único partido con opciones de gobierno. Es decir, porque Rajoy no ha sabido llevar al PP a una posición de candidato a gobierno.
Además, quisiera recordar a esta persona que Zapatero ha estado y está en el poder porque han influido factores externos (los atentados)y eso no hay que ovbiarlo
por cierto, k pases buen verano. supongo k el año k viene te vayas de erasmus no? si es asi y no nos vemos k lo pases bien.
Hola Aratz:
Remarco lo que me gusta de Zapatero, pero dedico el doble de espacio a remarcar lo que no me gusta. De hecho, decir que su generación es posmaterialista no es ni bueno ni malo (depende de lo que cada cual opina), sino un hecho.
Estoy de acuerdo contigo en lo que dices de la economía. No me he parado a analizar su actuación en la crisis porque he hecho más bien balance de la pasada legislatura, y como verás critico duramente las medidas de los 400 y los 2.500 euros.
No recuerdo lo que dijo De la Peña, pero si algo define a la socialdemocracia es la redistribución, para garantizar la igualdad de oportunidades pero también para acortar o no permitir que se exageren las desigualdades económicas.
Por cierto, en ningún momento dije que un politólogo no debiera posicionarse. Puede hacerlo perfectamente, porque además de profesional es persona, y tiene sus debilidades, como todos. Sólo dije que, ya que cultivamos cierta preocupación por la objetividad y cierta sensibilidad científica, no deberiamos tampoco exagerar las cosas ni traicionar a los hechos: se puede opinar sin hacerlo.
Sí, el año que viene me voy de Erasmus. Gracias y espero que tú también lo pases bien durante el verano y durante el curso. Espero que nos sigamos 'blogueando'.
Un saludo.
Debo decir que estoy de acuerdo con Antonio Burgos. Pero hace tiempo que ya estoy cansado de este juego, Borja, ya lo sabes. Ya no leo prensa, ni veo las noticias, ni intento estar tan informado de la política como antes. Es que sencillamente me importa un bledo, hace tiempo que soy consciente que todo es una gran mentira. Ya sé que te va a sonar a argumento simplista, pero es que realidad todos los problemas son más simples y complicados a la vez, es decir, están en la raíz, y considero una absoluta pérdida de tiempo "ascender"(me refiero a complejidad, claro) a niveles de economía, teoría política profunda y tal. Es que ya me da igual, son estrategias para tenernos entretenidos con tanta palabrería vacía.
Ya sé que te he soltado la chapa muchas veces, pero es así.
Aún así seguiré tu blog.
David: me encanta perder absolutamente el tiempo.
Un saludo.
Borja,
Comparto plenamente todo tu artículo, salvo la última parte: Carme Chacón no me inspira la menor confianza.
Un saludo.
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